sábado, 15 de junio de 2013

Qué vaina Corina

“Águila no caza mosca”


Sergio Suazo


Se los dije, no existen límites para el asombro en la tierra de “Juan sin miedo”, no lo hemos visto todo, sólo es el comienzo. Fariñas que se va y Corina que llega, sólo nos falta “Pedro el escamoso” para estar completos. Un día de éstos lo tenemos aquí, total, ¿cuál es el miedo?

Si fuera cierto lo que dice  “bemba news”, sobre que al candidato del partido desnacionalizado lo asesora una tal J.J. Rendón, con especialidad en campañas de terror, y si ello se midiera por encuestas de opinión, hasta ahora no le está dando resultado. El espejo lo tienen en casa (“pepe” Lobo perdió por el tema de la pena de muerte) pero no se quieren ver en él, por el contario, todas las cosas que dicen y hacen van en sentido opuesto.

Cuando la porfiada historia y la esquiva justicia se ponen de lado de los pueblos, todo comienza a ir mal para quienes se empeñan en lo contrario. El lunes, dos leguleyos continuaron hablando en un medio de “la prensa independiente”, sobre la traída y llevada inscripción del alcalde de la “culta capital” - como se le llamaba en tiempos que la capital algo tenia de aquello- tal como lo habíamos anticipado.

Sobre ese tema, antes de ir con la “mosca”, si nos ponemos un poco puntilludos o  si usted prefiere mal pensados, pareciera que al Alcalde lo echaron a la quebrada del “sapo” para que se lo coman las pirañas y no para que lo inscriban. Fíjese bien: primero, le hacen la “propuesta” de incorporarlo a la fórmula presidencial haciendo a un lado a uno de los escogidos inicialmente, el Alcalde dice que responderá en 24 horas, antes de ese plazo,  acepta porque hay que “salvar a Honduras” de los “radicales libres” y a ello empeñará el resto de su vida.

Segundo, pensar que los abogados de “Juan sin Miedo” ignoraran que la inscripción está fuera de la Ley, no es creíble; si fuera así, entonces ¿porqué proponerlo?. Tercero, con todo lo audaz que es “Juan”, no es descabellado pensar- y si lo fuera es free-  que es una treta bien hecha para hacerle creer al Alcalde, que son capaces de ir hasta el Vaticano y hablar con “Francisco” para que interceda ante los magistrados del llamado Tribunal Electoral, y lograr su inscripción.

Cuarto, justo antes que venciera el plazo para presentar la inscripción de candidatos, solicitan una ampliación de dicho plazo y el Tribunal Electoral violando sus propias disposiciones acepta dicha petición para “seguir estudiando el caso y otros”. Todo parece de compadre hablado.

Y quinto, uno de esos “casos”, es el del actual alcalde de San Pedro Sula que participó como candidato pero no salió electo para el cargo que postulaba en una de las corrientes del desvencijado Partido Liberal, pero si salió  como regidor y su partido pudo sustituir al candidato electo porque se vio obligado a salir del país, y lo hizo con quien es hoy el Alcalde de aquella ciudad .El “caso” es distinto al del Alcalde de la ex “culta” capital, y en eso tiene enredados ahora a los “achichincles” más cercanos del “Edil capitalino”, como dicen en “abriendo la boca”.

Ahora, diga usted que es un lector hábil para distinguir el trigo de la paja, ¿hay razones para pensar mal o no? Y en medio de todo éste verdadero carnaval, sale “Juan sin miedo” desde las gradas de “presidencial” –como le dicen a la casa de gobierno los burócratas de “alcurnia” y los pelados también- con que ahora en “Honduristán” los “hondureñitos” tiene que fijarse bien en no votar por los “ateos radicales libres”.

Como si todo lo anterior no fuera suficiente, nos llega Corina desde Venezuela para dar a conocer al mundo, la “realidad venezolana”, sobre todo, que la gente allá se está muriendo de hambre. Para ello, el Congreso Nacional  le extiende alfombra azul y roja – en verdad es la misma- para que hable de la “hambruna” y posteriormente ser condecorada junto a otros “viajeros”. Pero justo esta semana, varias agencias de la ONU, reconocen a Venezuela por sus logros en la lucha contra el hambre, en educación y por sus programas sociales dirigidos a los más pobres. El reconocimiento fue también para otros países latinoamericanos como Chile y Cuba; hoy la gente se informa, ve la televisión, lee en internet, sabe lo que pasa en otras partes aunque mucha de esa información le llegue distorsionada por las grandes cadenas de noticias, ya no es posible engañar a la mayoría. Pero aquí, “pánfila” (la derecha hondureña) trae personajes para que le digan lo que quieren escuchar y para que según ellos, la gente se asuste al oírlos, subestimando al pueblo como lo hicieron con el golpe de estado y como lo han hecho siempre, pero eso ya cambió y es lo que no pueden entender. Siguen creyendo que la gente es maje.

De condecoración, “neles chele”, la dignidad de unos pocos, pudo más que la ignominia de los representantes de los partidos decadentes en el Congreso, pero eso sí, al día siguiente Corina era la coestrella en “el líder”, la “estrella” ya sabemos quién es: narciso.

Para concluir, vale la pena recordar la anécdota memorable cuando Corina en la Asamblea Venezolana, trató de ladrón al presidente Hugo Chávez, y éste sin inmutarse le contestó: “águila no caza moscas”.

Corina, qué vaina la tuya chica, que ni en la inmundicia te pudieron condecorar.

Pido disculpas por el tono distendido y el lenguaje “rebuscado”, pero es que estos lo arruinan a uno. Además, hace bien para saber que estamos vivos en medio de tantos muertos, parafraseando a la “negra” Mercedes Sosa en “Razón de vivir”, de Víctor Heredia.

S.L. 14/6/ 2013


jueves, 10 de enero de 2013

En Busca de otro Material

Cuando el que existe se venció hace mucho tiempo

 

Sergio Suazo

 

El año pasado, a cuyo fin pudimos llegar “ilesos”, luego de las fatalidades que nos anunciaran los Mayas según los charlatanes modernos, ignorantes, santones, embaucadores, vividores y todo tipo de “lanas”; nos renovó unas vez más, abundantes evidencias de que es sumamente dificultoso llamar país a ésta realidad, y que, el nombre, está más relacionado con “abismo”, término puesto de moda recientemente en el norte y repetido aquí como tantos otros.
Esa extraña sensación que se apodera de uno cuando termina un año y comienza otro, por un lado decepciones y frustraciones y, por otro, esperanzas, cada vez más se va quedando en las primeras. La desesperanza que siempre han tenido los de siempre, ahora va cundiendo a capas sociales que han gozado de un bienestar mínimo que corresponde a la clase media, la que ha tenido acceso a ciertos bienes y servicios que los hace olvidarse temporalmente, de que no hay esperanzas a corto y largo plazo. Pero así van pasando la vida.
Por ello, hoy cuesta desear prosperidad en medio de tanta pobreza, paz en la “realidad” más violenta del mundo y, dicha, cuando ésta depende en gran parte de la prosperidad y la paz. Pero al preguntar  por las causas de los problemas, “la ideología del oprimido” hace que éste se auto inculpe, es decir, a los individuos desde que nacen, se les hace creer por todos los medios que ellos son los responsables de su situación.
A esta altura de las circunstancias, recordar algunos hechos puede servir para avalar ciertas afirmaciones: uno, la propuesta de las “ciudades modelo” refleja y desnuda de pies a cabeza, el fracaso y la indecencia absoluta de los grupos oligárquicos en idear e implementar un “modelo” que siente las bases de una sociedad menos desigual, más democrática y próspera. El “proyecto estrella” de los responsables del régimen, fue resistido porque vulneraba principios como el de soberanía nacional, por incoherente, por poco transparente y por la forma errática y mediocre como fue presentado.
 
Dos, ante la imparable inseguridad pública y los altísimos índices de violencia, apareció la “depuración” policial, como parte del ambiente  creado artificiosamente para distraer la atención de los graves problemas nacionales. Irrumpieron en ese tema, todo tipo de vericuetos seudo jurídicos, explicaciones superficiales que nunca tocan el fondo, personajes elevados artificialmente a la categoría de “salvadores” de la patria y comisiones que nunca resuelven nada porque están creadas para eso.
En ese ambiente, las famosas “pruebas de confianza”, se vuelven des confiables y parte de la oficialidad cuestionada recurre a las instituciones – las mismas que se pasaron por el arco del triunfo para dar el golpe de Estado- y al “Estado de Derecho” para que vele por sus derechos. ¡Qué paradoja!
Tres, las elecciones internas y primarias, se convierten en el objeto más deseado por el régimen, por cuanto, la participación de LIBRE en ellas, era la mejor manera de legitimarlas más allá de los cuestionamientos que se sabía ocurrirían posteriormente. Además, era el momento para revivir y levantar a “lázaro” – el Partido Liberal- a como diera lugar incluyendo el escandaloso fraude electoral, como se demostró por los propios perjudicados en ese partido pero que no tuvieron el coraje de resistir, atendiendo un falso y errado cálculo político de futuro.
El sistema del bipartidismo se exhibió una vez más, auto-engañándose para hacer aparecer dichas elecciones, como masivas, cuando la masividad se debió al número de personas que valientemente se identificaron en las urnas con LIBRE, cantidad que en el 2013, seguramente aumentará significativamente hasta colocar a éste partido, en posiciones reales de llegar al gobierno. Las repercusiones internas de dichas elecciones, serán motivo de otro artículo.
 
Cuatro, el 12 del 12 de 2012, el Congreso Nacional destituye a cuatro magistrados de la llamada Corte Suprema de Justicia, hecho que desencadenó entre otras cosas, euforia, rechazo, delirios, rasgadura de vestiduras, teorías constitucionalistas, loas a la supuesta separación de poderes y frases para el bronce como “si te nombro te puedo destituir” etc. etc.
También surgieron sobre éste tema, teorías que hablan de la constitución de un nuevo grupo de poder, que disputaría a la oligarquía tradicional el poder sobre los recursos nacionales y servicios que ha venido usufructuando discrecionalmente durante décadas. Nuevamente, argumentos de Perogrullo ocuparon los principales espacios televisivos, radiales y escritos del status quo, para entretener a los más despistados e idiotizar a los mentalmente vulnerables.
Lo que se enseña en las aulas universitarias y del civismo – como se decía hace más de cien años- vuela por los aires hecho pedazos por los “deformadores” y sostenedores del sistema, que sin ningún tipo de pudor, más que su amor al “vil metal”, los hace olvidarse de su engañosa prédica.
Cinco, el año no podía finalizar sin “poner orden” en el magisterio, según el responsable de la Secretaría de Educación, quien en un acto de claro oportunismo, aceptó un cargo que en el menor tiempo imaginado, le echó por la borda la cacareada formación académica que dice poseer.
No se recuerda - en el país de la crisis permanente como éste-  que haya existido un año en el que a un gran número de maestros y empleados públicos, se les dejara sin salario, bonificación o aguinaldo en un una fecha tan significativa como es la navidad, esa que la “santa” iglesia repite hasta que se grave donde diablos sea, que es época de compartir.
Lo que no dijo éste fin de año pasado, es cómo se comparte lo que no se tiene, pero claro, no pagar no es una medida inocente, responde al propósito de inmovilizar al sector más combativo y contestatario que existe a nivel de gremios, como es el magisterio, que ha optado en su gran mayoría, por una opción política diferente a la existente.
El “orden” en el magisterio, implicaba además, imponer el absurdo de que las clases en el sistema educativo – excepto en el nivel superior- finalizaran el 21 de diciembre, obedeciendo más a un acto de soberbia y prepotencia, que a criterios pedagógicos. Por otra parte, modernamente, la forma de ejercer el poder se hace no por la fuerza, sino, por el acuerdo, el diálogo y el consenso; eso es lo ocurre en las sociedades civilizadas, el ejemplo de Chile, debería serviles a funcionarios que permanentemente comparan realidades tan disímiles.
En ese país, las reformas encaminadas a mejorar la calidad de la educación, el acceso y el financiamiento sobre todo a nivel universitario, pasan por la opinión de los estudiantes incluso secundarios, y por supuesto, por la de los maestros, en tanto que actores principales de la educación junto a los padres de familia y el Estado.
Y, por último, para comenzar el 2013, la famosa “Cuarta Urna” vuelve a causar revuelo sólo que ésta vez, porque salió del responsable del régimen. Nuevamente, pero más debilitado($), reflotan a los mismos pero exiguos personajes que defendieron el “orden democrático”, “nuestro estilo de vida” y fundamentalmente, “evitaron” que el “comunismo chavista” se comiera a nuestros niños y penetrara las fronteras de Estados Unidos, su “madre patria”.
Bastan éstos hechos, para darse cuenta que el material del que están hechos la clase política y los grupos de poder, era de segunda clase, y que por ello, se produjo un acelerado proceso de oxidación irreversible que sólo puede ser reemplazado, si encontramos otro material. Llegó el momento de darnos cuenta que ese nuevo material, tenemos que encontrarlo aquí mismo, que no vendrá de afuera; es el tiempo de las propuestas y rostros nuevos, es el tiempo de romper la lógica de la fatalidad que nos impusieron los propietarios del guión de ésta tragicomedia que es la vida en “honduristán”.
 
Tengo muchas dudas y pocas esperanzas que podamos superar esa forma de hacer política desde el caudillismo, como históricamente ha sido en éste país, que supera inclusa a los propios partidos: “el tamagáz de coray”, “el hombrón de zambrano” o “el león del liberalismo”, son sólo una pequeña muestra de la afirmación; pero como las esperanzas son las últimas que se pierden, espero que así sea. El pensamiento crítico, siempre ha producido mucha riqueza sobre la teoría del cambio social de la cual, los politikós – tal su origen griego- de verdad, se han valido para crear sus propios relatos y también para gobernar; pero me temo que para la realidad nuestra, bien cabe la frase aquella que dice, “mucho cascabel para tan poco gato”.
 
S.L. 9/1/2013

sábado, 15 de diciembre de 2012

Tres Cosas


No sólo de ilusiones vive el hombre


Según el escritor norteamericano, Edgar Allan Poe, la base sobre la cual descansa la felicidad, son tres cosas: la primera, la vida al aire libre, segunda, la ausencia de todo tipo de ambición y la última, el amor de una mujer.

En el cancionero popular latinoamericano, también se pueden encontrar referencias a la felicidad, siempre basado en tres cosas: salud, dinero y amor. La salud y la platita, no se tiran,  el que tenga un amor que lo cuide, dice la canción, muy conocida entre las personas mayores y no tan mayores.

Traigo a colación lo anterior, porque también en la “cáscara de banano” que es la política en Honduras - muchos se resbalan en ella, pero también a la mayoría le resbala- se requieren tres cosas para que un partido político pueda llegar a tener éxito, hay otras, pero considero que las siguientes son las fundamentales sobre todo, si se tienen pretensiones de novedad.

Primera, hay que contar con una maquinaria electoral. Sin pecar de ingenuo, soy consciente que ello requiere tiempo, y que los partidos llegan a tener una estructura electoral competitiva cuando ha habido crecimiento electoral a nivel nacional, cuando se ha accedido a cuotas de poder parlamentario, cuando se ha acumulado mucha experiencia, cuando se cuenta con los cuadros suficientes y capacitados que la hacen exitosa, cuando es capaz de cumplir objetivos y metas políticas  y también, cuando se puede jugar con las reglas propias y del adversario.

Los partidos más importantes del sistema político en cualquier parte, cuentan con maquinarias electorales. Hay quienes desde el prejuicio o el rechazo, consideran que la parte electoral lleva a que se olviden otras dimensiones de la lucha política, lo cual, en mi criterio, es un error por lo siguiente: una vez que se entra a la lógica de la política competitiva sin importar la naturaleza del partido o coalición de partidos y movimientos, la dimensión instrumental de la política pasa a formar parte de la vida institucional y de la política práctica de la organización, pues no existe otro mecanismo para legitimar y materializar el poder que se alcanza por esa vía.


Por ejemplo,  cuando se habla de “construcción de poder popular”, tesis correcta por demás, en el fondo se trata de una forma alternativa de hacer  política que tiene como elemento central, la participación del pueblo desde la base, pero ese poder – que puede ser mucho o poco- requiere ser materializado como parte del poder del Estado o del gobierno según sea el caso, es decir, “el poder popular”, un día podría ser el poder oficial, el poder hegemónico o parte del poder establecido y ello sólo puede ocurrir, a través de un proceso electoral.

Se podría objetar que no solamente por medio de procesos electorales se puede materializar el poder, lo cual es cierto, pero los únicos casos por lo que podría ocurrir son: por medio de una revolución violenta, que destruye todo el poder y, por una conmoción social, que sustituye ese poder, pero como ya se dijo, la argumentación expuesta aquí, corresponde a la competencia en el marco de un sistema político.

Cuando se habla de maquinarias electorales, se hace referencia a una estructura que formalmente se expresa en órganos, instancias y funciones de un partido, pero que en la práctica la podemos apreciar en: a) un determinado tipo de organización, b) un sistema de recaudación y gestión adecuada de fondos, c) un amplio trabajo basado en el voluntariado, d) personal especializado en temas como logística, publicidad, transporte e informática, e) y por último, en la capacidad para atender el momento más crítico de todo el proceso como es el día de la votación.

Algunas maquinarias electorales funcionan mejor que otras, durante casi setenta años, el PRI mexicano fue considerado “la dictadura perfecta” entre otras cosas, por contar con una maquinaria electoral digna de ser “envidiada”, las primeras campañas electorales del PSOE en la España post franquista, se basaron sobre un andamiaje electoral que pudo movilizar a la mayoría de las sociedad española a su favor no obstante los largos años de clandestinidad, a lo que se sumó, una mística en el trabajo político, tan necesaria para triunfar.

Segunda, no se puede aspirar a ganar elecciones sin contar a lo menos, con una masa crítica importante capacitada política e ideológicamente. Sabemos que en la actualidad, los partidos políticos han perdido mucho su textura ideológica original sobre todo los que se ubican en la centro-izquierda, debido a los efectos que sobre ellos han tendido fenómenos como el neoliberalismo y la globalización o la crisis de la política; pero también es cierto que la política se ha “llenado” de nuevos contenidos por a la emergencia en los últimos años, de una serie de actores nuevos, con temas nuevos y prácticas políticas y sociales nuevas.

Esa es una de las principales razones por las que, el tema ideológico siendo importante, ya no lo es en el mismo nivel que lo fue en el pasado, lo que no quiere decir, que los partidos no posean una ideología pues ella representa una especie de “universo conceptual” sobre la realidad, ese universo puede ser amplio o cerrado, dogmático o crítico, acertado o errado pero en todo caso, las ideas deben corresponderse con la realidad para poder contar con el principio de la validez.

Una formación política elemental debería ser parte de la cultura de partidos que dicen representar lo nuevo, lo distinto y por tanto el futuro. La complejidad de la realidad social, ha llevado a que la lucha política se desarrolle hoy como en ninguna otra época, en el campo de las ideas y sobre todo, ideas sobre los temas que son los de la cotidianidad. En otras ocasiones hemos dicho que los problemas sociales no son ideológicos, pero las respuestas que se dan a ellos sí lo son, no es lo mismo abordar el tema del Estado por ejemplo, desde una perspectiva neoliberal que ve al Estado como un estorbo, que desde una óptica donde el Estado es visto como parte fundamental del desarrollo, no es lo mismo hablar de las famosas “reglas del juego” desde la perspectiva de quien las impuso para su propio provecho, que desde la convicción del que desea cambiarlas en beneficio de la colectividad.

Pero la formación política e ideológica, no puede ni debe ser restringida a dicotomías del pasado porque se vuelve inservible, la formación política hoy abarca unos campos tan amplios que por ello se recurre a especialistas, pero un partido o un político con pretensiones de cambio social, no puede dejar de saber sobre temas como el Estado, el gobierno, políticas públicas, la economía y de la sociedad en su conjunto no solamente por capacidad discursiva, sino, porque eso es lo que la gente demanda del mundo político y que éste, en su gran mayoría, no cuenta con esos conocimientos.

La formación política deviene en una especie de “imperativo categórico” siempre, pero además, cuando existen procesos políticos y sociales que apuntan a la renovación de la clase política existente a través el surgimiento de nuevos liderazgos. Ese hecho se puede apreciar de manera incipiente en la actualidad, ha venido ocurriendo desde ya hace un tiempo, en otras experiencias políticas recientes de América Latina.

Tercera, se debe contar con una Plataforma Programática o lo que es lo mismo, una propuesta. La gente no vota por un detallado plan de gobierno, sucede aquí y en cualquier parte porque no es eso lo que llama su atención, pero cuando la gente aspira a un “cambio” y alguien sea un partido o persona le ofrece ese “cambio”, quiere saber en qué consiste, cómo se hace y cuáles serán los beneficios que traerá.

Se equivocan quienes piensen que los pueblos se inclinan por “aventuras” o por “chifladuras”, sobre todo en Latinoamérica donde predominan las posturas de “centro” según todas las encuestas de opinión política. Además, la propuesta, para que pueda tener posibilidades prácticas, requiere que, el partido que la impulsa cuente con mayorías políticas algo que es muy difícil tener hoy, debido a composición tan diversa de las fuerzas que componen los parlamentos o los gobiernos locales.

Ese hecho – no contar con mayorías políticas- obliga al realismo político, y, éste, aconseja que en ese caso, es preferible dejar de lado los maximalismos porque sirven de poco y con el tiempo, la realidad se encarga de demostrarlo y de desinflar las bolsas de aire caliente.

Del tipo de propuesta depende mucho el éxito político, se debe recordar algo que es contradictorio y por ello incontestable: los pueblos son audaces para pedir pero no para votar, es decir, si se analiza detenidamente todas las aspiraciones de la gente y que son legítimas, fácilmente se llega a la conclusión que está pidiendo un cambio social profundo, pero sigue votando conservadoramente o sea, no se arriesga a un cambio de rumbo aunque sus aspiraciones sean radicales (la radicalidad, no necesariamente es ideológica una excesiva demanda social, es radical porque resulta imposible de cumplir).

Por otra parte, la propuesta debe cumplir algunos requisitos para que resulte atractiva: debe ser novedosa, sencilla, realista, representada por quienes poseen credibilidad y no por aquellos que cuentan con un amplio prontuario de viejas y desacreditadas prácticas políticas como la corrupción, debe ir acompañada de un discurso o relato con el que la gente se pueda sentir representada e identificada, sin faltar, una buena dosis de ética republicana aunque escasa, pero la hay.

Por último, también soy consciente que se podrían agregar otras cosas a las tres que se han dicho como parte de las condiciones básicas para alcanzar objetivos políticos: una buena imagen por ejemplo, en todo caso, el que tenga esas tres primeras (salud, dinero y amor) que le dé gracias a Dios, como dice la canción o sigue los consejos de Edgar Allan Poe.  


jueves, 22 de noviembre de 2012

18 de noviembre:

Autocomplacientes y Autoflagelantes.


“En política el éxito o el fracaso se mide en función de las expectativas”


Desde la fundación de LIBRE, hace aproximadamente seis meses, La Resistencia (esa masa inmensa y amorfa, que se ve y no se ve, que está y no está, que se manifiesta y al mismo tiempo se oculta; que cuando se requiere que salga a la calle, sale, pero cuando decide no hacerlo se queda pasiva pero siempre firme contra el golpe de Estado) comenzó a perfilar el primer momento donde se pondría a prueba, la acumulación de fuerza y el grado de conciencia alcanzado durante el tiempo de lucha y movilización, después del 28J.
Ese momento llegó el 18 de noviembre pasado, que, tal como establece el calendario electoral, correspondía a la elecciones primarias e internas; las primeras para escoger a los cargos de elección popular en los tres niveles (presidente, diputados y alcaldes) y las segundas, para elegir a las autoridades de partido.
Luego de las inmensas caravanas que se organizaron alrededor de la ahora candidata oficial de LIBRE, y, ante lo masiva de éstas, iba creciendo la expectativa y el deseo de manifestar la rabia ante la ignominia a la que somete el sistema, por medio del voto popular. Pero al mismo tiempo, se incubaba en el pueblo otra expectativa más grande aún: ¿cuántos votos sacará LIBRE? O ¿derrotará a los partidos tradicionales? Eran preguntas cargadas de emoción, de deseos escondidos en lo más profundo de la resistencia, que alcanzaba también a aquellos que generalmente se mantienen al margen de la contingencia política, pero que en el último tramo de un proceso electoral, inciden en el resultado final.
La derecha mediática, se encargó previo al 18N, de preparar el terreno para minimizar la votación de LIBRE y luego deslegitimarla. Lo que ahora parece como un fraude electoral, no es otra cosa que el deseo desesperado de las élites dominantes, por hacer aparecer la vigencia del bipartidismo y sobre todo, la del partido liberal.
Sin embargo como en la novelas policíacas, no existe el crimen perfecto, porque al igual que como sucedió con el golpe de Estado, los poderes fácticos violaron las “reglas del juego” que ellos mismos institucionalizaron a través de sus testaferros: los partidos tradicionales, sólo que en ésta ocasión, el fraude es entre facciones de clase- como decían los viejos manuales marxistas- representadas en dos grupos económicos y financieros distintos: uno en el partido liberal y otro en el partido nacional; o sea, los gitanos leyéndose la suerte entre ellos. 

El Millón y el voto oculto

Ahora bien, en LIBRE existía la infundada aspiración de que el nivel de votación se acercara o igualara hitos como la recolección de firmas para solicitar la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, que superó con holgura el millón de ellas. A falta de instrumentos de medición para determinar el grado de aceptación del partido, de los candidatos y de las propuestas, se cayó fácilmente en apreciaciones que poco tienen que ver con la realidad por una parte, y por otra, eran apreciaciones que provenían de personas que carecen de experiencia en el ámbito de la política tradicional que mal que mal, aporta conocimientos sobre ciertas actitudes del votante en general, y del que se ubica más allá de las simpatías que pueda tener por LIBRE, o por la lucha contra el golpe de Estado.
En mi artículo anterior (“18N: El Principio del Fin”) advertía que no debíamos obsesionarnos con un determinado volumen de votación, debido a una serie de factores que condicionan de distintas maneras la voluntad de mucha gente por participar en una elección primaria e interna, sobre todo, tratándose de un partido como  LIBRE, estigmatizado de “ultraizquierdista”, “comunista” o “chavista” por parte de los medios de comunicación al servicio de la oligarquía, hecho evidenciado el propio domingo 18N por la noche en la conferencia de prensa ofrecida por su dirigencia.
Creo que ese factor no debemos subestimarlo, sobre todo, en el área rural y en las ciudades del interior donde, la identificación política, juega un papel importante dentro de las relaciones sociales que en esos espacios se establecen. Por otra parte, estamos obligados a estudiar el fenómeno social que existe alrededor de LIBRE, más allá de la identificación de importantes sectores de la población con su dirigencia y su propuesta; ello nos serviría para explicarnos entre muchas otras cosas que, la lógica de participar en una movilización es distinta a la lógica de ir a una urna electoral, en parte por lo que mencionamos anteriormente, pero además, por temor; es el caso de los empleados públicos o los trabajadores del sector privado, sobre todo, aquel que se identificó o participó en el golpe de Estado que obligó a sus empleados a asistir a las marchas de la ultraderecha.
En esos sectores y en otros, podríamos decir que se ubica el llamado “voto oculto”, que a diferencia de otras sociedades más politizadas, democráticas y tolerantes se hace visible o se manifiesta públicamente sin que por ello, las personas se vean expuestas a represalias o a persecución política.
A pesar de todo lo anterior, miles y miles salieron a manifestar sus simpatías y compromiso con LIBRE y su candidata, no es necesario que sea un millón de votos en las circunstancias descritas, se puede afirmar una vez más, y, con la claridad que siempre nos ha aportado el pueblo, que en el 2013, el bipartidismo llega a su fin. Siempre he sido del criterio, que la gran debilidad de LIBRE es la falta de claridad en sus ideas; ejemplo de ello es la confusión en sus principales dirigentes al creer erróneamente que aún ganando las elecciones, se termina el bipartidismo, entendiendo por ello, la supuesta desaparición de los partidos tradicionales.
Aquí vamos a repetir por enésima vez que esa apreciación es totalmente equivocada, el bipartidismo no consiste en la pervivencia de los partidos que lo integran; se trata de otra cosa: de la forma cómo los dos partidos han establecido entre sí, un acuerdo tácito sobre la manera o la forma de alternarse en el gobierno- que viene sucediendo desde 1925- sobre la base del usufructo de los bienes del Estado. Otro error consiste, en decir reiteradamente que el bipartidismo tiene 121 años de existencia porque lo identifican con la fundación del partido liberal en 1891, cuando desde esa fecha hasta 1923, la política se desarrolló con más claridad, sobre la figura de caudillos y no sobre partidos: Policarpo Bonilla, Terencio Sierra, Manuel Bonilla o Tiburcio Carias por nombrar algunos.
En ese terreno, la derecha repite y repite que el bipartidismo sigue más vivo que nunca, basado en las cifras que ofrece el fraude actual, sin que LIBRE a través de sus dirigentes salga a refutar ese falso argumento que conviene a los grupos de poder. ¿Hasta cuándo persistirán ese tipo de debilidades? Seguramente hasta cuando nos derrote argumentalmente la derecha, que puede ser el próximo año si no se hace nada al respecto, o se deje ese tema, al igual que otros, a los mismos de siempre o a improvisados aunque no sepan ni papa de ellos.

¿Osadía o Hazaña?

Ante la ausencia de datos confiables, tanto del TSE como del anticuado y manipulable sistema de transmisión de datos TREP, no queda más que especular y, dentro de esa especulación, algunas cifras sugieren que LIBRE podría alcanzar más de 600 mil sufragios. Sí eso fuera así, estaríamos en presencia de una verdadera hazaña sin precedentes en la historia política del país, no sólo por la cantidad, sino, por las condiciones en las que ocurre.
No existe registro de que un partido político de reciente o vieja creación, se atreva a participar en un proceso electoral confiando únicamente en la actividad de las corrientes que lo integran, en la actividad de los candidatos, en esa nueva modalidad de caravanas y caminatas o en la confianza de que el pueblo lo hará por su cuenta. Eso no forma parte de las actuaciones normales de cualquier partido político, lo común es que afine su organización, que cuente con una infraestructura electoral, que capacite sus cuadros para el proceso  y que cuente con los recursos mínimos para sufragar los gastos fundamentales como transporte, alimentación y otros gastos, es decir, que cuente con su propia maquinaria electoral.
Se reconoce, el efecto de la lucha contra el golpe de Estado en el despertar incipiente de una nueva conciencia política de cierta parte de la población, pero eso no es suficiente ni crea seguridades para participar electoralmente, y, sin embargo, LIBRE alcanza un piso electoral tan alto, que para los estrategas políticos en cualquier país, representa la posibilidad real de acceder al poder.
Para cualquier partido, participar en esas circunstancias, hubiese sido un suicidio político y sin embargo, LIBRE confió en el pueblo y éste respondió. Ahora, falta por ver, sí LIBRE estará a la altura de semejante osadía o hazaña, según se la quiera ver.

El mundo subrealista de los fraudes

Siempre se ha sabido de que en “Honduristán”, los fraudes electorales constituyen una especie de “regla del juego” al que hay que estar dispuesto a someterse, una vez que se decide participar políticamente. Incluso, hay quienes se han atrevido a dar el porcentaje promedio del fraude en cada proceso electoral: 10%.
También, se sabe de las “elecciones estilo Honduras”, para referirse a una forma de fraude electoral basado en la violencia de un régimen, contra quienes decidían adversarlo electoralmente. La última “pantomima” electoral, en la que, los partidos del bipartidismo hicieron gala sin ningún pudor de su desfachatez, fue en 2009, con las supuestas elecciones en noviembre de ese año.
Se infló lo que tenía que inflarse, se “pagaron” favores por el apoyo al golpe de Estado a personajes oscuros y mediocres de todos los partidos, incluyendo a los de los partidos “testigos” como el PINU y el ex Partido Demócrata Cristiano de Honduras. Hoy asistimos a una especie de replay de 2009, con el mismo sistema, pero aplicado a distintos actores. Urnas “llenas” de votos  con una cantidad superior a la que se le asigna, cantidades que requerirían un día y medio en ser completadas en las urnas, filas vacías de votantes pero urnas llenas de votos, consignas para “reventarse” a X o Y personaje, incluyendo a la hija de quien ha sido el “dueño” de uno de los partidos, deslealtades y traiciones entre el amo y el siervo etc. etc. etc.
Esta “guasa” electoral, ha llevado a que dentro de LIBRE aparezcan los “autoflagelantes”, o sea, aquellos que siempre se opusieron a la participación política de LIBRE y que ahora se autojustifican, basados en la trampa entre las élites de poder. Otros, anticipadamente cayeron en estados depresivos argumentando que “la votación es muy baja”, sintiéndose derrotados en una especie de eco de los deseos de la derecha porque así ocurra.
No debemos caer en la autocomplacencia ni en la autoflagelación, pero tampoco dejar las cosas en manos del azar, o en aquella frivolidad de que “en el camino se arreglan las maletas”. Llegó el tiempo de los planteamientos serios, de dejar atrás las frases hechas o de las consignas vaciadas de contenido, es el tiempo de idear las grandes políticas diferenciadoras, de proponer en lugar de ofrecer.
Sobre esto, ya hay un camino andado, existen contribuciones desde la cuales poder sentar los fundamentos de una Plataforma Programática para ser presentada al pueblo hondureño. La candidata tiene en sus manos el documento: “Socialismo Democrático: Bases Conceptuales y Programáticas”, en el que se abordan conceptos políticos y se esbozan las grandes líneas de las políticas de Estado en un futuro gobierno de LIBRE.
Ni autocomplacientes ni autoflagelantes, optimistas pero realistas, emocionados pero preparados, decididos pero inteligentes, con fuerza pero con prudencia y autocríticos pero con ética.
¡El futuro es nuestro!







viernes, 16 de noviembre de 2012

18N

El Principio del fin 


No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”

Dicho  popular.


A partir de 28 de junio  de 2009, la vulgata mediática del golpismo como expresión directa de  la derecha atrasada de Honduras, se empecinó en hacerle creer a quienes siempre han visto como inferiores, es decir, a los más sencillos y humildes, que aquí excepto por la “crisis” – así llaman al golpe de Estado- “la vida sigue igual”: equivocación total.
La polarización que produjo en la sociedad el golpe de Estado, con todas sus consecuencias, hizo que resultara un fenómeno “extraño” para una sociedad conservadora como la hondureña: la politización de amplias capas sociales y la toma de conciencia de las verdaderas razones de su pobreza y exclusión social a la que han estado sometidas por siempre.
Esa toma de conciencia, un poco ingenua pero clara, ha tenido durante estos   años posteriores al golpe de Estado, un efecto poderoso: deslegitimó al sistema en su conjunto. El pueblo sabía de la debilidad institucional del Estado, pero lo que no sabía, era las causas de esa debilidad, creía que la verdadera razón de su situación de pobreza y miseria estaba en las instituciones políticas como los partidos, el congreso  o las instancias administrativas del gobierno – una verdad a medias- sin embargo descubrió que ambos, son sólo instrumentos de otros poderes a los que hoy, identifica plenamente como los responsables de su situación: la oligarquía.
Pero lo más importante, es que el pueblo descubrió lo anterior, a través de la verdad que los medios le habían ocultado siempre. Se produjo entonces, una mayor “politización” de la sociedad, ya sea para mantener el status quo por parte de unos, o para cambiarlo por parte de otros; de lo anterior, se puede deducir que el voto en las elecciones primarias e internas del próximo domingo, como en las elecciones generales de 2013,  será más politizado, otro efecto no deseado por los grupos que instrumentalizaron el golpe de Estado.

Ahora bien, como hemos dicho en otras ocasiones, en el 2013, por primera vez desde 1925, en Honduras  se pondrá en juego el poder, es decir, será la primera vez que un partido ideológicamente distinto a los tradicionales, compita por el poder con reales posibilidades de acceder al él. El bipartidismo a diferencia de lo que se cree, no comenzó con el surgimiento de los partidos que lo conforman (el Liberal y Nacional) sino en 1925, cuando después de la última Guerra Civil de 1924, los candidatos de los partidos, se pusieron de acuerdo en aceptar el triunfo del otro sobre la base de “la legitimidad de los resultados electorales y el compromiso de traspasar pacíficamente el poder”.
Desde esa fecha en adelante, el mando se traspasó de un partido a otro, instaurándose lo que ahora conocemos como bipartidismo cuya aspiración, es la conquista del Estado, que lo convirtió en su botín principal desde aquella época.
El fin de esa forma de repartirse el “poder”, será en 2013, ya sea que LIBRE alcance la mayoría del poder o una parte del poder. Las implicaciones políticas, económicas y sociales del fin del partidismo pueden ser trascendentes según la nueva correlación de fuerzas que surja de las elecciones generales, por una parte, y por otra, de la capacidad de LIBRE para construir una propuesta programática alrededor de las tres ideas fuerza que ha enarbolado desde la resistencia: convocar a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), la idea de la Refundación y últimamente, el “Socialismo Democrático”.
Es claro, que en términos de propuesta esa es la novedad política, que traerá sin duda tensiones, porque en teoría, supone el fin de la instrumentalización de una parte de la clase política, el fin de la repartición de los privilegios para una parte de las élites dominantes y el fin de una forma de gobernar. Repito, teóricamente.
Por otro lado, el fin del bipartidismo, modificará sin duda el régimen político más que el sistema, si entendemos que el régimen es la forma como se reparte el poder dentro del sistema político. 
Además, para que lo anterior se pueda convertir en parte de la “nueva” realidad política que surgirá a partir del año 2014, dependerá de lo que digan los candidatos desde del 19 de noviembre y más aún, en el 2013. A diferencia de las campañas anteriores, LIBRE, puede obligar a los candidatos de los partidos de la derecha, a abordar los temas que el bipartidismo siempre se negó a discutir por razones de su configuración propia: el cambio del Estado, del gobierno y de la sociedad.
Pero ese “obligar”, sólo se puede hacer con ideas de gobierno y de Estado, no con pronunciamientos ni con panfletos, sí aceptamos que gobernar es una responsabilidad, devenimos obligados a elaborar una propuesta de transformación profunda de manera que el pueblo se vea interpelado a escoger por primera vez, entre dos visiones distintas de cómo hacer avanzar el país hacia una sociedad más justa y con menos desigualdades. De parte de LIBRE, el reto es no caer en la quimera del igualitarismo que sólo ha existido en las utopías medievales de ríos de leche y miel.
El 18N, tenemos la obligación ética de movilizar a toda la resistencia, a todos los militantes de LIBRE, a sus simpatizantes y a otros sectores progresistas en esta nueva etapa de la lucha para hacer realidad la consigna aquella: “de las calles a las urnas”, no nos obsesionemos con un número – deseamos que sea importante- porque en las condiciones de represión a las que ha sometido al pueblo, muchas personas no querrán exponerse en las elecciones internas por distintas razones que condicionan su voluntad de asistir.
En los más de diez mil kilómetros recorridos por nuestra candidata en todo este tiempo, se pudo observar que la decisión de cambio del pueblo sigue intacta, que las convicciones se mantienen, que las aspiraciones son enormes y las expectativas gigantescas. El pueblo sólo espera el domingo por la revancha, pero no una revancha con odio ni venganza sino, de justicia y de homenaje a los caídos, a los golpeados, a las mujeres violadas, a los ultrajados, a los humillados, a los perseguidos y a los exiliados.
El domingo, es el principio del fin.


miércoles, 29 de agosto de 2012

Sólo para Mujeres

¡Qué sería del mundo y de los hombres sin ustedes!



Desde el domingo pasado, se realiza en Tegucigalpa la “XXI Conferencia de Partidos Políticos de Centro América y el Caribe”, auspiciada por el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), en cuyo marco se desarrolla a la vez, el “XII Encuentro Regional de Mujeres de Partidos Políticos de la Región” dedicado a revisar los resultados y perspectivas de la Cumbre Río+20, o sea, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, que tuvo lugar en Río de Janeiro en junio pasado.

La Cumbre Río +20, deriva su nombre para celebrar 20 años después, la histórica Cumbre de la Tierra, que se llevó a cabo en el mismo Río de Janeiro en 1992, para hacer frente al cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la desertificación del planeta. Pues bien, uno de los temas abordados en el encuentro de mujeres políticas, fue precisamente “El Empoderamiento Político de las Mujeres en la Región”.

Un tema de suyo interesante, por cuanto, da pie para hacer memoria, valorar y poner en perspectiva, la lucha de las mujeres por hacer valer el rol de primer nivel que han jugado históricamente en la sociedad.

Desde que fue creada la política en la Grecia Clásica, estuvo reservada para los hombres, marginando de ella a las mujeres porque aquella sociedad,  no les reconocía derecho alguno. Sin embargo, en la misma antigüedad, hubo mujeres que se revelaron frente a esa sociedad que le asignaba roles secundarios, como fue el caso de Hiparquía, una de las primeras mujeres filósofas que no aceptó realizar sólo labores domésticas, también está el caso de Hipatía, que el siglo 400 D.C. llegó a dirigir la Escuela Platónica de Alejandría o el caso más ilustrativo de Lísistratata, que realiza una huelga sexual contra los hombres para que pongan fin a la guerra.

La exclusión de la mujer es histórica, pero modernamente, no fue sino hasta el siglo XX que la exclusión, la desigualdad e injusticia respecto de la mujer, comienza a revertirse, llegando incluso a considerarse ese siglo, como “El Siglo de las Mujeres”, que marca el inicio de la lucha de la mujeres sufragistas a favor de su reconocimiento ciudadano. Eso sucedió en Europa, Estados Unidos, Latinoamérica y en Centro América.

Se tiene registro histórico de mujeres que han sobresalido en la lucha por sus derechos, las encontramos en la Revolución Francesa, en la que, la libertad es representada por una mujer, pero fue a partir del último cuarto del siglo XIX en Inglaterra y en Estados Unidos, que comienza a tomar fuerza el movimiento feminista que denuncia las restricciones a que estaban sometidas las mujeres, y reclaman para sí, los mismos derechos que los hombres es decir, reclamaban derechos políticos como elegir y ser elegidas.

La revolución Industrial de finales del siglo XIX, que incorporó al trabajo precario a mujeres y niños en los albores del capitalismo, sirvió de contexto para que el naciente movimiento socialista en Europa, incorporara a su visión de igualdad entre las clases sociales, también la igualdad entre hombres y mujeres. A comienzos del siglo XX, las luchas reivindicativas de las mujeres, adquieren importancia también en el movimiento proletario y en 1911, se celebra el primer Día de la Mujer Trabajadora propiciado por la gran luchadora socialista alemana Clara Zetkin, quien compartió la lucha por los derechos de las mujeres, con Rosa Luxemburg; dicho día, posteriormente pasó a celebrarse el 8 de marzo.

Como fruto de aquellas luchas, en Europa se alcanza el derecho a voto para las mujeres a partir de 1918, como es el caso de Inglaterra, en Estados Unidos, en 1920. En América Latina, la lucha de las mujeres tuvo en un comienzo, las mismas reivindicaciones que en otras partes; el reconocimiento de la ciudadanía para la mujer, que  se estableció por primera vez en Ecuador en 1929, seguido de Chile y Uruguay, en 1931.

Treinta años después, el reconocimiento ciudadano para la mujer en la región, se completa cuando en  1961, Paraguay lo incorpora constitucionalmente. Es importante destacar que en América Latina, la lucha política de la mujer, se destacó en su oposición a las dictaduras militares tanto de la “primera ola”, como las que se instauraron en los años 70s del siglo pasado, en el contexto de la guerra fría.

Existen muchísimos ejemplos  de mujeres extraordinarias en América Latina, no es posible nombrarlas a todas, no obstante, hay algunas que sobresalen por la época como Flora Tristán en Perú, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, Gabriela Mistral en Chile, Rigoberta Menchú en Guatemala o Visitación Padilla en Honduras.

En la región centroamericana, se tiene memoria de luchas de mujeres desde finales del siglo XIX, pero es en el siglo XX, cuando esas luchas culminan con el reconocimiento ciudadano: en Costa Rica, 1949, en Guatemala, 1945 ampliado en 1965, en Nicaragua, 1957, El Salvador, 1950 y en Honduras, las mujeres logran el derecho al voto, el 25 de enero de 1955, razón por la que en esa fecha, se celebra el Día de la Mujer Hondureña.

Con posterioridad, las mujeres en Centro América, han tenido que hacerse espacios en una sociedad marcada por la exclusión no sólo para ellas, también para los hombres. Se involucraron en las luchas revolucionarias de varios países en las décadas de los años 70 y 80s, escalaron posiciones de primer orden en los gobiernos, han alcanzado puestos de elección popular y algunas, llegaron a la presidencia de la república.

Una vez superada la etapa sufragista, la mujer dirigió la mirada a temas como la igualdad de oportunidades, que exigía a la vez, la búsqueda del reconocimiento internacional de esa lucha y la materialización de sus resultados, en forma de leyes. Así, en 1952, a pocos años de la creación de la ONU, ésta aprobó la Convención Sobre los Derechos Políticos de la Mujer, que marca el primer hito a partir del cual, la mujer comienza a ser reconocida en los organismos internacionales y posteriormente por los gobiernos.

Luego vinieron las cuatro grande conferencias de Naciones Unidas sobre la mujer, que colocaron el tema de igualdad entre los géneros en el centro de las preocupaciones mundiales. Primero fue la preocupación por codificar los derechos civiles y jurídicos de la mujer, luego con el tiempo, se notó que las leyes por sí mismas, no bastaban para garantizar los derechos de las mujeres y fue así como las cuatro grandes conferencias, estaban destinadas a elaborar estrategias y planes de acción para materializar los derechos de la mujeres.

La primera Conferencia, realizada en México D.F. en 1975, coincidió con el Año Internacional de la Mujer, fue convocada para tratar la condición jurídica y social de la mujer, en dicha conferencia, se aprobó un plan que daba directrices a la comunidad internacional y a  gobiernos, sobre los objetivos a alcanzar en los siguientes diez años en temas como igualdad plena de género, integración plena de la mujer al desarrollo y la contribución de la mujer a la paz mundial.

La segunda Conferencia, se realizó en Copenhague, en 1980, para evaluar el cumplimiento de los compromisos de México 1975, y dar fuerza a la Convención sobre todas las formas de discriminación contra la mujer que las Asamblea General de Naciones Unidas había aprobado en 1979. En la Conferencia de Copenhague, se evidenciaron los incumplimientos por lo que se decidieron medidas y se fijaron objetivos en áreas como igualdad de acceso a la educación, oportunidades de empleo y servicios adecuados de salud.

Luego vino la tercera Conferencia Mundial Sobre la Mujer en Nairobi, en 1985, que marca el nacimiento del movimiento feminista a nivel mundial. Se examinó el cumplimiento del decenio anterior y se plantearon nuevas estrategias para superar los obstáculos, medidas que llevaran a la igualdad en la escala nacional y que, los gobiernos, debían establecer sus propias medidas en materia de género.

La Cuarta Conferencia Beijing 5+1, en 1995, marca un punto de inflexión  en la lucha por la igualdad de géneros, lo trascedente de Beijing, fue haber puesto en el centro de la atención de la mujer, el concepto de género, a partir del cual, para entender el tema había que evaluar primero la estructura de la sociedad en su conjunto, incluyendo las instituciones, para poder potenciar el papel de la mujer. En el fondo lo que estaban diciendo, era que muchos de los obstáculos que encontraban las mujeres para su desarrollo pleno, estaban en las estructuras de la sociedad capitalista, y las implicaciones culturales que de ellas se derivan en detrimento de la mujer.

En ésta Conferencia se aprobó La Declaración  y Plataforma de Acción de Beijing, por medio de la cual, los gobiernos se comprometieron a la adopción de políticas de género en la planificación y ejecución a nivel estatal. Esa es la razón por la que, la comunidad internacional cooperante, comenzó a exigir a los países receptores de la cooperación incluir el componente de género en sus planes de desarrollo, y de esa menara, el tema de igualdad de géneros, pasó a ser transversal, como se dice en el lenguaje de las ONG de corte neoliberal.

No es el propósito de éstas notas, ni sería posible, referirse a todas las implicaciones y consecuencias positivas que para la mujer ha traído estos eventos internacionales, me limitaré a mencionar dos: la primera, la aprobación de Leyes sobre la Igualdad de Oportunidades y la segunda, la llamada Ley de Cuotas o de cupos, según el país, encaminadas a asegurar la participación de la mujer en los procesos políticos, concretamente, en los cargos de elección popular.

Coincidentemente, la aprobación de la Ley de Cuotas en la región, se da de manera general, luego de la Conferencia de Beijing en la segunda mitad de los años 90s, aunque algunos países se habían adelantado  como es el caso de Argentina, que lo hace en 1991, estableciendo el 30% de las candidaturas de representación popular, para las mujeres. Posteriormente, 10 países se sumaron a dichas leyes en función de género, en porcentajes que van desde un 20 hasta el 40% de cupos de las candidaturas parlamentarias, y últimamente, en algunos casos llega al 50%.

¿Qué efectos positivos ha traído la Ley de Cuotas?, algunos datos son ilustrativos al respecto: antes de la existencia de estas leyes, el promedio de la representación parlamentaria en América Latina, apenas llegaba al 9%, hoy,  aproximadamente el 22% de los escaños parlamentarios están ocupados por mujeres, en Europa es del 27%. Encuestas de opinión hechas en la región, muestran que un 87% de la población, considera positivo la existencia de este tipo de leyes, y un 65%, dice que deben ampliarse.

No obstante todos estos avances, falta mucho por hacer, pues si bien es cierto que la mujer en las últimas décadas ha alcanzado importantes cuotas de poder político, siguen existiendo desigualdades en otras áreas como en el nivel de ingreso, siendo uno de los grandes obstáculos para que la mujer goce plenamente de sus derechos. Estudios recientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), muestran que los hombres ganan en promedio, entre 10 y 17% más que las mujeres desempeñando el mismo trabajo, el porcentaje se eleva hasta un 28%, cuando se trata de minorías éticas, esto es lo que se denomina, la brecha salarial.

Por otra parte, como ya se ha dicho, las mujeres en Centroamérica, han tenido que transitar por un duro camino hacia su emancipación dentro de un sistema, que también oprime y explota a hombres y mujeres por igual, por eso, cuando en los años 70s del siglo pasado se habló de liberación femenina, también se debió preguntar por la liberación del hombre.

Por último, en mi criterio, hoy la lucha de las mujeres debe encaminarse a tareas como el fortalecimiento de su ciudadanía a través de una mayor participación política, a la ampliación de sus derechos reproductivos y sexuales, a la erradicación de la violencia contra ellas, por mejores salarios,  por fortalecer sus organizaciones y por más derechos. No se trata de feminizar el poder, sino, de transformarlo para democratizarlo, porque ¿después de la Ley de Cuotas qué?, ¡mujeres tienen la palabra, y los hombres también!



Y con ustedes… La “Cuarta Urna”

Una propuesta civilizada en un país civilizado.


En un artículo anterior, se hacía referencia a la debilidad que “pánfila” (la oligarquía hondureña) tiene por la derecha chilena, desde una posición de “subordinación” cultural en general y de “enamoramiento” político en particular. A “pánfila” se le caen los fustanes mentales cuando oye hablar de Pinochet, de Piñera (el millonario presidente de Chile) y de los partidos políticos de la derecha chilena.

Pero “pánfila”, no copia las cosas buenas que tiene el sistema político de Chile, y tampoco el mundo de los negocios. Por ejemplo, el sistema somete a una revisión minuciosa el patrimonio de los ricos que se meten a política, antes, durante y después del cargo público al que accedan sin importar su adherencia ideológica; a Sebastián Piñera el actual presidente, el sistema lo obligó a vender sus acciones en Lan Chile, la principal compañía aérea y bandera de aquel país, era socio del club de fútbol Colo Colo (allá los equipos de ese deporte son sociedades anónimas) se vio obligado a vender sus acciones, también vendió un canal de televisión etc. todo ello, porque entienden que existe conflicto de intereses entre poder político y económico.

Por otro lado, por mucho dinero que se tenga, al presidente de la república se le respeta como al que más, porque la derecha empresarial de Chile como parte de los valores del sistema que data de mucho tiempo, posee valores republicanos en relación a las instituciones; en cambio aquí, “pánfila” no tiene ningún respeto ni consideración por cualquiera de los cargos electos por el pueblo, comenzando por el presidente, porque lo considera como un tramitador de sus intereses –cuando es alguien que no corresponde a la oligarquía- o como parte del “negocio”, cuando es uno de los suyos.

Incluso, los millonarios empresarios de Chile, crearon y financian una especie de “Tanque de Pensamiento” llamado “Centro de Estudios Públicos” (CEP) dirigido por un respetado filósofo y escritor, y, que, en una de sus líneas de trabajo está las encuestas de opinión pública – la más respetada por la clase política de Chile- para tomar el pulso de la sociedad sobre distintos temas.

Pues bien, la última encuesta de ese centro, dada a conocer el día de ayer, muestra  que Michelle Bachelet la ex presidenta, aventaja por 41 pts. al  personaje más valorado de la derecha (9 pts.) el ministro de obras públicas. Por otro lado, Pablo Longueira, el actual ministro de economía que “pánfila” trajo a Honduras para el aniversario del COHEP a que les dijera lo que cualquier taxista sabe en Chile, y del que quedaron hablando bellezas, cuando le preguntaron a la gente si votaría por él, el 65% dijo que no.

Lo anterior, para que se vea lo bajo que vuela “pánfila” en relación a personajes que forman parte del  mundo de la derecha que tanto admira, ello, porque su cultura política, es tan baja que no la detectan los radares de la cultura general.

Pero lo  más interesante que les quiero compartir es lo siguiente:, como parte del proceso de readecuación político-electoral de la oposición de centro-izquierda de Chile (La Concertación) luego de la derrota del 2009, contempla para el programa de gobierno de las elecciones de 2013 en las que seguramente su candidata será Michelle Bachelet, la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para cambiar la constitución de 1980 dejada por Pinochet (el “héroe” corrupto y asesino de “pánfila”).

Consideran los presidentes de los principales partidos de esa coalición, que la “Asamblea Nacional Constituyente, es el instrumento para introducir los cambios”. Y para tal efecto, los senadores y presidentes de dos partidos de orientación socialdemócrata, presentarán un proyecto de reforma constitucional para que el mismo día de las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2013, se plebiscite la convocatoria a una asamblea que tenga a su cargo, cambiar la constitución. El mecanismo que han escogido es “una cuarta urna”, seguramente será una discusión con tensiones al interior de la coalición y con la derecha, pero también será civilizada.

La tensión viene dada porque existe otra corriente de opinión, que dice que la reforma debe hacerse por medio de los llamados “mecanismos institucionales”, como una comisión de diputados y senadores que propongan modificaciones profundas a la constitución. Ahora, ¿cuál es el motivo que se esgrime para proponer el cambio de constitución?, según los proponentes, la conflictividad social que ha experimentado Chile en los dos últimos años con el movimiento estudiantil en las calles durante casi un año por educación pública, gratuita y de calidad, el conflicto Mapuche en el sur, la centralización, la explotación de los recursos naturales, el sistema político binominal que asegura un puesto a la derecha aunque pierda (herencia pinochetista) y porque consideran que es mala pues no garantiza la justicia social, la igualdad y la democracia plena; son problemas que sólo pueden resolverse convocando a una constituyente.

Sea cual sea el resultado de la discusión, será el pueblo de Chile el que tendrá la libertad de escoger en una “cuarta urna”, si quiere o no cambiar su constitución. La “cuarta urna” lleva además, a otro tipo de participación democrática como el plebiscito nacional para aprobarla y ratificarla entre todos los chilenos.

¡Qué cosas! Y pensar que por eso mismo “pánfila” dio el golpe de Estado en Honduras, los millonarios de Chile, las cúpulas religiosas, los medios de comunicación – casi el 100% de derecha encabezados por diario El Mercurio- el Ejército, la Corte Suprema, el Ministerio Público, El Congreso y el Senado ¿estarán pensando dar otro golpe de Estado en Chile por la “cuarta urna”?

¿Verdad que sería interesante preguntarle a “pánfila” al respecto?